La inseminación artificial con semen de la pareja

La inseminación artificial con semen de la pareja
  11/07/2020

Dr. MARIANO MARTÍN-LOECHES DE LA LASTRA (*)

 

En las IAH encontramos una tasa media de embarazo por ciclo del 13 % aportada en el Informe Estadístico de la Sociedad Española de Fertilidad (Sociedad Española de Fertilidad, 2018), y una tasa por ciclo de gestación múltiple baja, del 10.4 %.

Cabe mencionar que, debido a las diferencias en los protocolos y criterios de inclusión de pacientes, existe una amplia variación en los diferentes estudios realizados respecto a la tasa de embarazo por ciclo: desde un 4.7 % de embarazos hasta un 24 %.

Pasando a los factores pronósticos de embarazo analizados, la edad de la mujer es una de las variables que demostró́ significación estadística. Existe consenso en la literatura de que la edad de las pacientes es el predictor de éxito más relevante, asociándose una menor tasa de embarazo con el aumento de la edad de las mujeres probablemente debido a que la edad representa indirectamente la calidad de los ovocitos de las pacientes y que la fundabilidad disminuye progresivamente con la edad.

La etiología de la esterilidad no se relacionó́ significativamente con el embarazo, sin embargo, a pesar de no ser estadísticamente significativa, se observaron mayores tasas de embarazo en aquellas pacientes diagnosticadas de EOD y factor ovulatorio y menores en pacientes con factor tubárico parcial.

Otro factor pronóstico de embarazo que fue estadísticamente significativo fue la duración de la esterilidad, según esta fuese < 3 años o ≥ 3; asociándose una mayor tasa de embarazo en aquellas pacientes con menos de 3 años de esterilidad (15 % frente a 11 %).

En una revisión y evaluación sistemática de la evidencia sobre las recomendaciones en IAH se expone que la influencia del IMC de las pacientes sobre el embarazo da resultados contradictorios.

Además, en el análisis cruzado de las diferentes variables, encontramos una asociación significativa entre un mayor IMC y un aumento de la duración de la esterilidad que, como hemos explicado previamente en nuestro estudio, se asocia con una menor tasa de embarazo; lo que nos lleva a inferir que un IMC podría asociarse con un peor resultado en la IAH en nuestra población.

De manera similar, no existen resultados concluyentes acerca de la influencia de los hábitos tóxicos de la mujer sobre los resultados de las IAH debido a los pocos estudios que reflejan esta variable y los que existen se enfocan solo en el hábito tabáquico por su mayor prevalencia frente al resto.

En general, se acepta que se obtienen buenos resultados en las IAH en al menos los tres primeros ciclos de inseminación, sin existir claramente un máximo de inseminaciones recomendado, así nosotros no encontramos significación estadística entre el número de ciclos realizados y la tasa de embarazo.

En cuanto al tratamiento estimulador ovárico utilizado, existen muchos estudios que hablan de la superioridad de las gonadotropinas frente al citrato de clomífero, pero pocos hablan acerca de la diferencia entre las diferentes gonadotropinas utilizadas.

Asimismo, tampoco encontramos diferencias en la tasa de embarazo en cuanto al REM. Esto podría deberse al uso de valores límite de parámetros de esperma, por debajo de los cuales la IAH sí se hace menos efectiva, pero por encima de ellos no existirían diferencias significativas. Según varios autores estos valores limite serían una morfología mayor al 4 % y un REM mínimo entre 0.8 y 5 millones.

También analizamos si los folículos, tanto maduros como intermedios y totales, se asociaban o no a una mayor tasa de embarazo.  Existe un aumento de la tasa de embarazo a medida que aumentaban los folículos maduros e intermedios y unas dos ratios de embarazo que aumentaba según lo hacia el número de folículos totales, aunque con baja significación

Por último, estudiamos si la dificultad en la inseminación (requiriendo instrumental distinto del habitual) afectaba al resultado de la IAH. Obtuvimos como resultado que no existe asociación estadísticamente significativa, sin embargo, nuestros resultados pueden deberse a la baja cantidad de mujeres que requirieron instrumental distinto.

La IAH sigue siendo una opción terapéutica poco invasiva y de bajo coste con buenos resultados en nuestra población para las parejas estériles que cumplan los criterios actuales de inclusión en este procedimiento y, en concreto, para aquellas mujeres jóvenes (< 35 años) con corto periodo de esterilidad (< 3 años). Además, sería recomendable aconsejar a todas las pacientes que se vayan a someter a la IAH que mantuviesen un IMC adecuado debido a su estrecha relación con la duración de la esterilidad, tratándose este de un factor pronóstico de embarazo.

 

(*) Especialista en Ginecología y Obstetricia.

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