Canfali Marina Alta

Las causas externas del envejecimiento prematuro

Las causas externas del envejecimiento prematuro
  28/10/2019

INÉS ROIG (*)

El envejecimiento es un proceso natural, pero hay una serie de factores que pueden acelerarlo. Las causas genéticas sólo determinan un 25% del envejecimiento; el 75% restante es debido a agentes externos que incrementan la producción de radicales libres dando lugar a un envejecimiento prematuro, y éstos son los que tenemos que evitar.

            Los factores implicados directamente en el envejecimiento son: la radiación solar, la polución, el tabaco, la temperatura, la nutrición, el estrés, la falta de sueño y el uso de cosméticos con ingredientes dañinos.

            En la piel, el envejecimiento se manifiesta con signos como la deshidratación intensa, arrugas profundas, pérdida de firmeza y elasticidad, tono opaco y amarillento, o manchas y pigmentaciones irregulares. Prevenir es siempre mejor que tratar, por eso conocer los factores es esencial para evitar el envejecimiento prematuro.

            Radiación solar: Tanto los rayos de luz visible como la radiación ultravioleta (UVA y UVB) y los infrarrojos (IR) impactan sobre la piel provocando fotoenvejecimiento. Además, produce las temidas manchas de la piel. Por eso se hace tanto hincapié en usar fotoprotección, aunque “no haga sol” y durante todo el año. Hay estudios que evidencian que las personas que no utilizan fotoprotección solar diaria envejecen un 24% más que aquellas que sí lo utilizan.

            Polución: La piel es porosa, y por eso puede captar las partículas contaminantes. Además la polución también se relaciona con la deshidratación, irritabilidad y alergias, ya que estas sustancias tóxicas afectan a la barrera protectora natural de la piel. Es por ello que la cosmética antipolución es una necesidad.

            Los otros factores ambientales son el tabaco, que provoca una gran cantidad de radicales libres (estrés oxidativo) simplemente por estar expuesto al humo, y las temperaturas extremas, en manos, cara y escote, produciendo sobre todo deshidratación profunda, arrugas, falta de luminosidad y falta de elasticidad y firmeza.

            Nutrición: Evidentemente lo que consumimos también nos afecta. Una dieta rica en frutas y verduras puede retrasar el envejecimiento, por su alto contenido en antioxidantes, vitaminas y minerales. Por contra, la “comida basura” o un exceso de alcohol, azúcares, lácteos y carnes rojas, acelera la oxidación celular.

            El estrés y la falta de sueño: Cuando tenemos estrés nuestro cuerpo fabrica la hormona cortisol, que causa deshidratación profunda en la piel y disminuye su barrera protectora. Además, el estrés crónico afecta al correcto funcionamiento del sistema inmune y daña el ADN celular. A la vez, la falta de sueño implica menor capacidad de las células para repararse.

            Estamos expuestos constantemente, así que si queremos evitar envejecimiento prematuro, debemos protegernos siempre. La buena noticia es que muchos factores son hábitos de estilo de vida, y por lo tanto podemos evitarlos o gestionarlos mejor. Además, también nos ayudará a prevenir muchas enfermedades. Para compensar el resto, la protección solar y los antioxidantes son la mejor opción, tanto por vía oral como por vía tópica.

(*) Farmacia Las Marinas.

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