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Recomendaciones para la prevención de la infección y el control de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) en la paciente obstétrica

Recomendaciones para la prevención de la infección y el control de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) en la paciente obstétrica
  30/03/2020

DR. MARIANO MARTÍN-LOECHES DE LA LASTRA (*)

Mecanismo de transmisión. La información disponible sugiere que la infección es zoonótica, pero se desconoce la fuente exacta de infección. Se ha demostrado la infección persona-persona por gotas respiratorias y contacto directo con secreciones respiratorias de forma similar al virus influenza. Al toser o estornudar se exhalan gotitas que se inhalan por los contactos cercanos (menos de 2 metros). No está claro si también se puede transmitir por fómites o si la transmisión fecal-oral también es posible. Cuadro clínico El COVID-19 se puede manifestar con síntomas semejantes a un resfriado común hasta un cuadro de insuficiencia respiratoria grave e incluso la muerte. Las manifestaciones clínicas más frecuentes incluyen fiebre, tos, mialgia, cefalea y diarrea. La complicación más frecuente es la neumonía y los cambios analíticos más frecuentes son linfopenia, leucopenia y trombocitopenia.

Actuación ante la llegada de una embarazada a urgencias con sospecha de infección por SARS-CoV-2. Dada la situación de incertidumbre sobre las características de la transmisión de este virus, la situación epidemiológica actual en nuestro país y el principio de precaución, las medidas recomendadas en este momento, que se irán revisando según se disponga de más información sobre la enfermedad y su epidemiológica, son las siguientes: El personal sanitario debe establecer de forma rápida si un paciente con infección respiratoria aguda (IRA), cumple los criterios de caso en investigación de SARS-CoV-2. Las pacientes que se identifiquen como casos en investigación deberán separarse de otros pacientes, se les pondrá una mascarilla quirúrgica y serán conducidas de forma inmediata a una zona de aislamiento. El personal que los acompañe hasta la zona de aislamiento llevará mascarilla quirúrgica y guantes. Los casos en investigación deben ser aislados a la espera de los resultados de las pruebas diagnósticas. Si el cuadro clínico no lo precisa y se puede garantizar el aislamiento domiciliario, estas personas pueden permanecer en aislamiento en su domicilio, no siendo necesario un ingreso hospitalario. Debe tenerse en cuenta las semanas de embarazo y los potenciales riesgos para el feto: Por debajo de las 24 semanas de embarazo, se comprobará la viabilidad fetal y se seguirá el mismo procedimiento que para los demás pacientes. Por encima de las 24 semanas, se comprobará el bienestar fetal y la paciente permanecerá en observación hasta el resultado de las pruebas diagnósticas. El control del bienestar fetal se realizará mediante ecografía y/o RCTG en función de las semanas de embarazo.

Finalización del embarazo. Se desconoce si finalizar el embarazo puede beneficiar el tratamiento de la madre. En los casos graves, el finalizar el embarazo debe considerarse en función de las semanas de embarazo y de acuerdo con el neonatólogo. La decisión debe ser multidisciplinar. Se recomienda que la atención al parto se realice en una habitación con presión negativa. Para reducir el riesgo de transmisión vertical, se recomienda el clampaje inmediato del cordón umbilical y evitar el contacto piel con piel. El documento de consenso para la prevención y el control de la infección perinatal por el SARS-CoV-2, publicado recientemente por un grupo de expertos chinos recomienda a las madres con sospecha o diagnóstico de infección por SARS-CoV-2, que no realicen lactancia materna hasta que se disponga de más datos acerca de su seguridad.

Recomendaciones sobre viajes a las embarazadas. La recomendación para las embarazadas sería de no viajar a las zonas donde exista transmisión comunitaria del virus. Los obstetras deben interrogar a las pacientes sobre sus viajes a zonas consideradas como áreas con evidencia de transmisión comunitaria.

Cuidado de los niños nacidos de madres infectadas por el COVID-19. Los niños nacidos de madres infectadas por SARS-CoV-2 deben ser considerados como “casos en investigación” y por tanto deben ser aislados del resto. Contacto madre-hijo. Se desconoce si los recién nacidos infectados por SARS-CoV-2 tienen o no más riesgo de complicaciones severas. La posibilidad de transmisión de la madre infectada al recién nacido por las secreciones maternas hace que se recomiende separar temporalmente al recién nacido de su madre mientras la madre se considere potencialmente transmisora.

Lactancia. EL Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades americano (CDC), recomienda que durante el período de separación de madre y recién nacido se aconseje a la madre que se extraiga la leche, previa limpieza de las manos, con un extractor de leche adecuado y esta leche pueda administrarse al recién nacido por una persona sana. El extractor de leche debe limpiarse después de cada extracción con los desinfectantes adecuados. Si madre y recién nacido permanecen juntos, la madre debe desinfectarse las manos antes de cada toma y colocarse la mascarilla facial. Sin embargo, el grupo de expertos de China recomienda que hasta que no existan datos suficientes, no se puede descartar la posibilidad de transmisión vertical de COVID-19, por lo que los recién nacidos de madres infectadas no deberían ser alimentados con leche materna hasta que sus madres y la leche den negativo para la infección.

Alta hospitalaria. El alta de la madre debe seguir las indicaciones de alta de cualquier persona infectada por COVID-19. Para los bebés con pruebas pendientes o con resultados negativos, los cuidadores deben seguir las precauciones generales para evitar la infección del recién nacido por COVID-19.

(*) Especialista en Ginecología y Obstetricia.

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