Septiembre, 10 razones por las que es el mejor mes para retomar los buenos hábitos

Septiembre, 10 razones por las que es el mejor mes para retomar los buenos hábitos
  11/09/2021

 

Por Nico Haros

Si el verano ha sido justo con nosotros, pesaremos hoy entre 2 y 3 kilos más que en mayo. Y es que a apenas doce días de que este nos diga adiós, comenzamos a sentir remordimientos y a ver las consecuencias de nuestras malas decisiones. Pero no está todo perdido. Aún tenemos esperanzas. El primer comienzo del año es ahora en septiembre ¿Y por qué este es el mejor momento para trazar nuestras metas y avanzar hacia ellas? Ahí van algunas de las muchas razones:

10- Vuelta al cole

Los padres que tanto tiempo dedican a sus hijos, ahora tienen más tiempo para dedicarse a ellos mismos. Conseguir una o dos horas al día para hacer deporte, no es tan complicado en este momento.

9- La temperatura acompaña.

El calor solo nos exige tumbona, helados y cervezas, ¿qué le vamos a hacer? No es culpa nuestra, es el verano. No obstante, ahora ya no tenemos la excusa del calor. Las horas en las que da gusto caminar, correr, andar en bici y otras actividades al aire libre son muchas más que antes.

8- Salud psicológica.

El final del verano nos trae días nublados y grises, y esto nos pone mimosines. Así somos en la tierra del sol. Comenzamos a reflexionar demasiado sobre todos los errores que hemos venido cometiendo. La culpa y otros sentimientos igual de obstaculizantes nos asaltan hundiéndonos en un abismo de melancólica e improductiva rumiación… ¿Es esto bueno? ¡No! Por ello, tomar las riendas de nuestra salud en este momento, es decir, cuidar nuestra alimentación y practicar actividad física, nos ayudará a contrarrestar tanto lastre emocional y alcanzar, poco a poco, el bienestar que necesitamos, a partir de la primera buena decisión.

7-Portarse bien en cumples y bodas es más fácil ahora.

Según el INE (Instituto Nacional de Estadística) durante las últimas cuatro décadas, septiembre es el mes con más cumpleaños. También es un mes en que se organizan muchas bodas. El clima suave hace que sea atractivo planificar y celebrar eventos por todo lo alto. Lo bueno es que, si lo pensamos bien y nos preparamos psicológicamente para ello, podríamos mantener la compostura y no perder la cabeza en estas opulentas celebraciones pos estivales. Los empachos y continuas indulgencias del verano aún corrompen nuestra conciencia y torturan nuestro estómago. Sin saberlo, ahora estamos dotados de una mayor capacidad para resistir tentaciones. Aprovechémosla.

6- Llegar a Navidad finos y educaditos.

Continuar con la tendencia veraniega en ascenso hasta pasar la Navidad, cruzando por “jalogüín” y otras emergentes tradiciones, no es buena idea. Podríamos llegar a empalmar los 2-3 kilos de verano con otros 2-3 de la fiesta navideña. Poner solución a esta tendencia de ir in crescendo es esencial. Podemos comenzar imaginando a nuestro yo de Navidad como alguien más consciente, más delgado, más elegante y sofisticado. Alguien que en plena celebración, mantiene en su mano una copa de champagne como algo ornamental, que ni bebe ni rellena. Solo la sostiene para complacer al resto y sonríe desde el árbol luminoso. Alguien que observa bandejas llenas de dulces y de sólo pensar a donde van a parar esos “chutes de alegría artificial”, se contiene estoicamente. ¿Podemos llegar a ser así? Sí. Sí podemos si empezamos a educarnos ahora.

5- Ofertas fit por doquier.

Si algo tienen estas fechas es la cantidad de centros de actividad física que lanzan ofertas. Saben perfectamente que de 100 clientes que se apunten, 2 irán, los demás, tan solo lucirán durante meses una pulsera de goma con el logo de sus centros sin asistir jamás. Por ello se la juegan sin dudarlo bajando precios. Es el momento de sacar ventaja a esta situación y romper esta estadística. Paga esos 6 meses de gimnasio al rematado precio y aprovecha cada día.

4- Acompañado mejor.

Una de las excusas que más se suele escuchar es: “es que nadie me acompaña y solo, como que paso”... Es absurdo pensar así. Si nuestro avanzar en la vida va a depender de si alguien nos hace de niñera todo el tiempo, la llevamos clara. Poner a nuestra meta un condicionante así es como quien cree que su felicidad depende de su pareja. Lo tiene crudo. Aunque sí que es cierto que en buena compañía todo se hace más ameno. Pues bien, este es el mejor momento para que esa amiga o amigo se anime a inscribirse con nosotros a lo que sea que nos motive. Tengamos claro que nos abandonará a la primera de cambio, pero para ese entonces ya habremos comprobado que no pasa nada, que podemos seguir solos.

3- Los cuerpos que envidiamos en verano, se esculpen en invierno.

¿Cuántas dietas milagrosas has comenzado a escasos días del verano? Claro, cuando empiezas a quitar ropa de ese cuerpo que tanto has abrigado en invierno, sin importar cuantos jerséis necesitabas para cubrirlo, te entran las prisas para la temida “operación bikini”. ¿Y si en vez de un spring desesperado que acabará fracasando, lo hacemos en modo carrera de fondo? Quizás consigas resultados más interesantes, y de un modo saludable. Si tu objetivo es verte mejor y tener menos “lorcis” en la playuki, es ahora cuando toca ponerse a ello.

2- Mayor variedad culinaria.

Abandonar las copiosas barbacoas, los leoninos bufetes y las vikingas juergas a las que el verano “nos ha sometido”, no es tarea fácil. Por ello, tener una amplia variedad de alimentos sanos y frescos se hace un gran aliado. Y, ¿por qué la variedad es mayor? Porque en este momento todos los platos saludables son apetecibles; tanto fríos, como templados, como calientes. Apetecen unas lentejas, apetece un consomé, apetece una sopa fría o una crema caliente. Entra bien un hervido, como lo hace una ensalada. Un potaje va de lujo y también un buen salmorejo. El clima actual no hace acepción de recetas sanas. Todas son bienvenidas y todas son disfrutadas. La cuchara y el tenedor se alían para que triunfes.

1-Profesionales amplia y específicamente cualificados.

En esta época que nos ha tocado vivir, más que nunca en la historia, tenemos a nuestro alcance a profesionales que nos darán las pautas más adecuadas y nos señalarán el camino a seguir para que no perdamos el tiempo mareándonos aquí y allá. La infoxicación que también vivimos solo puede ser contrarrestada pidiendo ayuda a estos preparados expertos. Graduados en Ciencias de la Actividad Física, que personalizarán nuestro entrenamiento. Psicólogos, que nos acompañarán en un camino de evolución personal. Dietistas-Nutricionistas que programarán nuestro progreso tratando de que disfrutemos de comer bien. Fisioterapeutas, que sacarán adelante nuestras lesiones para que podamos seguir moviéndonos, etc. Pedir ayuda nunca es un problema. Lo que sí lo es, es necesitarla y no darse cuenta. 

CONCLUSIÓN

Lo único que en estos días no tenemos son más excusas para seguir procrastinando. Yo os acabo de plantar en los morretes diez buenas razones para empezar hoy mismo. Si decidís seguir poniendo pretextos, es una decisión respetable. Pero eso sí ¡ojito después con andar quejándose y lloriqueando!

* Dietista Nutricionista.

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