Mari Carmen Costa, galerista: “El arte es algo más que marketing” 

Mari Carmen Costa, galerista:  “El arte es algo más que marketing” 
  02/05/2021
“Para mí, es un lujo que aquí haya gente que no se acuerde de que Avima existe pero que haya alguien capaz de venir desde Alemania para comprarse un cuadro” 

Por J.V.BOLTA

Ha conseguido mantener abierta una galería de arte durante 35 años, toda una proeza teniendo en cuenta que ha tenido que superar la crisis económica de 2008 y la que se ha producido como consecuencia de la pandemia. Pero Mari Carmen Costa ha sacado fuerzas para seguir adelante. El 5 de marzo de 1986 inauguró la sala Avima en la calle Patricio Ferrándiz, pero meses después se trasladó a su actual emplazamiento en Temple de Sant Telm. Su padre, el gran pintor Costa Tur, había regentado una galería en otra época y ella quiso continuar con su labor. 
    PREGUNTA: ¿Cuál es el secreto para haber podido mantener abierta la galería durante tanto tiempo? 
     RESPUESTA: Mucho amor al arte y mucha paciencia, teniendo en cuenta que todo es difícil y en estos momentos mucho más. Pero hemos aguantado 35 años y espero aguantar unos cuantos más. 
    P: Y todo sin apoyo oficial.
    R: En absoluto. De hecho, sigo pagando 298 y pico euros de basura, que yo no saco a la calle. Pago como si fuera un bar. Ningún estamento oficial se ha preocupado de que es una galería privada y que también necesita ayuda. 
    P: Hubo un momento en que abrió otras dos salas fuera de Dénia.
    R:  Como yo soy una luchadora nata, y al ver que había una crisis bestial, abrí una galería en Madrid y una en Xàbia. Llevé las tres galerías y funcionó durante un tiempo hasta que los problemas de salud me apartaron de todo. 
    P: Por Avima han pasado reconocidos artistas.
    R: Muchísimos pintores, escultores, grabadores… gente que está en los libros de historia, como Tomás Murua, un escultor vasco que estuvo por aquí, y también  Alberdi y Teo Sanjosé. Y muchos autores valencianos como Bronchú, Puig Benlloch, los Giner, Jenaro Lahuerta y muchos otros. 
    P: ¿Ha sido Costa Tur el más importante?
    R: Por supuesto. Inauguré la galería con Costa Tur y es el que más veces ha expuesto aquí. La galería no existiría sin Costa Tur y se ha mantenido tanto tiempo gracias a él. De hecho, él ha sido el motor de la galería, la persona que ha estado aquí hasta el último momento, acompañándome y trabajando duro conmigo. Desde hace unos años, tengo prácticamente el fondo de galería de la gente que ha expuesto aquí, o a Costa Tur, que está fijo, Chype, Pity y Teos, que son pintores de la familia.
    P: ¿Cómo ha llevado estar rodeada de pintores?
    R: No es fácil, en el sentido de que soy hija, madre, mujer y hermana de pintores. Pero lo llevo bastante bien. 
    P: ¿No hay competencia entre ellos?
    R: No. Cada cual sabe dónde está y tiene su papel. Y eso lo tienen muy asimilado. Aquí hay una persona, Costa Tur, que es el maestro, siempre ha llevado la batuta y es de quien deriva todo. Porque, si no, la mayoría no estaríamos metidos en este mundo. Su muerte fue un momento duro, porque era el patriarca y el mástil que lleva la vela. Tenía 93 años, hemos estado con él hasta el último segundo y duele ver cómo una persona se va apagando como una velita y no puedes hacer nada. Tienes que asimilar que así es la vida, que tiene un principio y un fin, y no puedes huir de eso
    P: Volviendo a su actividad como galerista, ¿ha cambiado mucho la forma de trabajar? 
     R: Muchísimo. Recuerdo que, cuando empecé e incluso hasta 2013 que me operaron, venían galeristas de Nueva York o suizos, porque había una relación muy buena con toda la gente. Todo esto se ha ido enfriando, existe mucho elitismo y ahora solo faltaba el arte digital para acabarlo de arreglar. Se subasta arte digital y yo o me he quedado muy anticuada o mi capacidad mental no da para comprender eso. El arte es algo más que marketing. Quizás, si yo he durado tanto aquí, es porque yo he visto el arte como arte y no como marketing. Porque el que espera hacerse rico en el mundo de las galerías está totalmente equivocado. 
    P: ¿Por qué? 
    R: Yo sobrevivo. Es un negocio que se mantiene porque tú tienes algo que te amarra a él y que obviamente tiene que ver con mi padre. En los once años que viví en Valencia estaba al lado del Museo San Pio V, donde hemos visto exposiciones maravillosas de Pinazo y de Muñoz Degrain, maestro de Picasso y de Sorolla y sin embargo, es el gran desconocido valenciano. Allí, hemos mamado el arte. Cuando te has criado así, no ves el arte como negocio sino que ves el arte, la magia de los libros, la magia de las plantas y de la naturaleza desde otro punto de vista. Muchas veces los pintores tienen que pagar para exponer en una galería privada. Y yo lo he cobrado siempre con arte. Por eso, tengo una colección de todos los pintores que han expuesto. Eso es arte pero no te da de comer. Sí que te da la satisfacción de tener algo de cada una de las personas que han pasado por aquí. El que monta una galería pensando en que tiene tantos amigos ricos que le van a comprar y tantas relaciones sociales, pues a la experiencia me remito. 
    P: Avima es la única galería que ha durado en Dénia. 
    R: Recuerdo que un año, en el mes de diciembre, se inauguraron siete galerías y una casi enfrente de la mía. Y han durado nada. 
    P: ¿Cree que su galería debería figurar en la oferta cultural del Ayuntamiento?
    R: Debería estar incluida porque Dénia no va a tener una galería privada que se sostenga a sí misma como esta. Lo mínimo que podían hacer es publicitarla, pero ellos piensan: si es una galería con ánimo de lucro, no la vamos a publicitar. En el caso de esta galería, es otro caso porque lleva tantos años y es un referente en el mundo del arte para Dénia. Al principio, cuando abrí, pensé que la galería podía ser un sitio de reunión. Abría hasta los domingos. Pero al final piensas que la gente prefiere ir a un bar más que a una galería de arte. Por lo tanto, me he ido acoplando al público que tengo.
    P: Y cumple una función en la promoción de la ciudad. 
    R: La galería Avima promociona Dénia por el mundo. Muchísimo. Para mí, es un lujo que aquí haya gente que no se acuerda de que Avima existe pero que la gente que nos conoce en el mundo sea capaz de venir, por ejemplo, desde Alemania un fin de semana para comprarse un cuadro porque es de Avima. 
    P: Por cierto, ¿qué significa Avima?
    R: Cuando decidí abrir la galería, pensé que los que iban a pagar el pato eran mis hijos. Y les dije que les iba a dedicar la galería a ellos. Se llama Avima: A por Alejandro; Vi por Vicente (que es Pity) y Mar por Marita, mi hija pequeña. Esa es toda la historia. 

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