Benissa busca los restos de otros cinco brigadistas internacionales que murieron durante la Guerra Civil

Benissa busca los restos de otros cinco brigadistas internacionales que murieron durante la Guerra Civil
  25/12/2020
Arqueólogos han realizado catas en el cementerio viejo de la partida Bellita

Por Dídac Vengut   

Un grupo de arqueólogos y antropólogos han realizado catas en el antiguo cementerio de Benissa, situado en la Partida Bellita, para localizar los restos de otros cinco miembros de las Brigadas Internacionales que murieron en la localidad durante la Guerra Civil. Los trabajos se desarrollaron la semana pasada a raíz de una petición formulada por el Ayuntamiento de Benissa en la anterior legislatura, con Abel Cardona, de Reiniciem, en la Alcaldía. La Generalitat Valenciana, a través de la Conselleria de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática, es la encargada de contratar y coordinar directamente -por primera vez- este tipo de trabajos una vez aprobada la Ley de Memoria Histórica.

            Drakkar Consultores S.L. es la adjudicataria de los trabajos realizados en Benissa y Mónovar para la indagación, investigación, localización, delimitación, exhumación y estudio antropológico de víctimas de la Guerra Civil. El equipo de trabajo estaba integrado por Jorge García Fernández, Alfredo Rodríguez Rodríguez y Marcos Sáez Martínez, con la colaboración de Clara Serna. En Benissa se buscan los restos de otros cinco miembros de las Brigadas Internacionales que murieron entre enero y marzo de 1938 en el hospital militar situado en el convento franciscano, que tenía un ala o subsede de recuperación de enfermos de tuberculosis en la denominada Casa Feliu.

            García ha comentado a CANFALI MARINA ALTA que “el resultado de las catas ha sido muy positivo”. Ahora bien, matiza que “vamos a analizar los restos hallados pero no será una tarea fácil determinar si alguno de los restos corresponde a algún brigadista”. El motivo, según explica, es porque han aparecido muchos más huesos de los esperados “y ahora hay que determinar la cronología con exactitud para ver si los brigadistas estaban en la capa de arriba, ya que tenemos huesos a apenas 80 centímetros”, matiza García. Además, en la supuesta área reservada para los brigadistas han aparecido restos de dos niños y de una mujer y muchos huesos sueltos. “Tenemos más fémures que cráneos. Esto nos indica que faltan huesos. No sabemos si esto es consecuencia de las exhumaciones que se hicieron en el 2001”, comenta el arqueólogo. El informe de las catas estará listo en un plazo aproximado de dos meses.

            Los diez brigadistas de Benissa provenían de países como Francia, Austria, Polonia, Italia y Yugoslavia. Joan Josep Cardona, ex cronista oficial de Benissa, documentó la presencia de los primeros cinco y otros estudios posteriores, a cargo de Robert Llopis –autor de la obra Brigadistas, publicada por la Universidad de Valencia-constataron que había otros cinco más. Sus nombres son: George Joulvet, Robert de Lisle –director del hospital- Boleslaw Cugowski, Giovani Monego, Alill Begovitsh, Emile Kroehner, Maurizio Cornelti, Jean Delucis, Rudolf Heinisch y Charles Ferrand.

            En 2001 se realizó una primera exhumación de cinco cuerpos en el mismo cementerio de Bellita y se les dio un enterramiento digno en el camposanto nuevo. En la placa del panteón están escritos los nombres de los diez brigadistas. Ahora, se buscan los restos de los otros cinco para ser trasladados al mismo monumento y que descansen junto al resto de compañeros.

            Llopis remitió una alegación a la Conselleria en la que solicitaba un segundo estudio para completar toda la información. “Sabemos que hubo cinco primeras exhumaciones hace unos años pero no hay datos oficiales que determinen a quién corresponden los restos que están en el panteón. Por eso, aprovechando estas nuevas catas, sería conveniente hacer un estudio más profundo y dar mayor claridad a todo este tema”, indica Llopis. De sus investigaciones extrae que “la mayoría de los brigadistas murieron por tuberculosis, al menos siete de ellos. Una enfermedad contraída por las malas condiciones de vida en el frente y, en otros casos, porque ya la arrastraban en su organismo, ya que algunos de ellos eran mineros o habían ejercido otra profesión dañina”, asegura Robert.

            El mapa de fosas de la zona del Levante es obra del arqueólogo Miquel Mezquida y puede consultarse online en el Institut Cartogràfic de València. En Benissa hay dos fosas de los brigadistas, una en cada camposanto, y una tercera –no ubicada o desconocida todavía- en la que hay cinco soldados republicanos españoles, uno de Dénia, según subraya Llopis. Sobre las nuevas catas, Robert comenta que “es una buena noticia y estuve allí hablando con los técnicos. Ahora bien, insisto, todo esto no tiene sentido si no sabemos, con certeza científica, a quiénes corresponden los restos que hay en el panteón del nuevo cementerio”.

           

ESCULTURA Y PLAZA DE LOS BRIGADISTAS

 

            El recuerdo y el reconocimiento a la labor realizada por los brigadistas internacionales han tenido un respaldo unánime en Benissa, sin tener en cuenta el color o el partido en el gobierno. El 3 de noviembre de 2007, con el popular Juan Bautista Roselló en la Alcaldía, se inauguró una escultura dedicada a los brigadistas situada justo enfrente de la Casa Feliu. Se trata de una obra del escultor de Beniarbeig Rafael Carrió, de 2,75 metros de alto por 2,20 metros de ancho y más de 600 kilogramos, hecha de acero corten.

            Una pequeña plaza, cercana al convento de los padres franciscanos, lleva el nombre de Dora Haut y Hans Kaiser, de nacionalidad austríaca. Él era médico y ella enfermera y estuvieron de septiembre de 1937 a abril de 1938 en Benissa trabajando como personal sanitario. Además, colaboraron en otras iniciativas como la creación del Hogar del Niño, un centro para atender a los niños y niñas que huían de las diferentes zonas del frente. En su estancia en Benissa nació su hija, Juanita Kaiser.

            Cuenta Llopis que las Brigadas Internacionales instalaron en 1937 un Centro de Permisos, que fue ampliado posteriormente a Hospital Militar. Estas instalaciones de retaguardia compatibilizarán su función de centro de permisos y reposo con la sanitaria y de especialización en el tratamiento de la tuberculosis. El recuerdo de su presencia en Benissa todavía continúa vivo y todas estas acciones contribuyen a rescatar su memoria para las generaciones presentes y futuras.

 

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